sábado, 26 de noviembre de 2011

7-Dai Ichinén, biografía no autorizada, por J. S. Mastropiero.

Capitulo 7 Simpatia por el diablo

La relación entre nuestro afamado Emperador y las fuerzas oscuras no se limitaban a Sathanas y su vieja alianza con la vampiro Enrika. Existe un personaje más reciente, pero no por ello menos importante. Este caracter femenino es la marquesa Dollche Giska, quien actualmente rige en Antumbra junto a la antigua aliada del Emperador Enrika. No es extraño que Mitjaval use Antumbra de lugar de castigos para los criminales y exiliados. En pago por mantener una tierra que no se puede cultivar debido a que vive completamente en sombras. Según cuentan algunas versiones, este ser oscuro llamado Sathanas transportó a Ichinén a Mitjaval, para combatir a los demonios que venían de otra dimensión. (Quizá porque le harían demasiada sombra al principe de los infiernos)
Al parecer, Sathanas hizo algo más que solo enviarlos del norte de Menkalinam a la capital de Anthurium. Muchos creen que allí nació el romance entre ambos. Una relación muy extraña para el Emperador cristiano, pero no para el Ichinén que venimos viendo en esta biografía. Al salir de este castillo, fue cuando fundó la "Orden del León" y lanzó su proclama "Por la salvación de la humanidad". Donde todos se unieron para combatir bajo su mando o a su lado. La tal marquesa Dolche, existen versiones que aseveran que su marca se encuentra en el infierno ya que aquí en la tierra no la encontramos. Además de ese nombre que se antoja muy irónico, combatió junto a Ichinén en contra de los demonios de Taranis. Y según las versiones oficiales, léase pseudo-cronistas parciales como Nikko Shonin, esta alianza o este movimiento gestado por Ichinén, no fue ni el único ni el más importante. La población humana de Taranis, se rebeló desde adentro, al mando de heroes de la reconquista como Raegar el terrible, su hijo Vyseris o la archiduquesa de Ephira. Pero todos recuerdan unicamente al poderoso Ichinén y sus peculiares aliados. Se cree que la relación entre esta mujer, medio bruja-medio demonio, duró hasta poco después de la coronación del oportuno Emperador. Ella regresaría junto a su hermana de sangre, Enrika, para regir en la tierra oscura, donde acababan de derrocar al tirano Valois. ¿Era todo esto un complot armado para tomar el poder en tres reinos distintos, repartiendoselo entre tres también? De ser así, a Ichinén le tocó la mejor parte, dos reinos, mientras que las mujeres debieron repartir uno entre las dos. Preguntas, más preguntas fomenta y genera esta personalidad política. Preguntas para las que tal vez nunca obtengamos respuesta.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Relato de la Gran Guerra 2.

Finalmente, las criaturas fueron vencidas y expulsadas de este mundo. Pero a un alto precio. Muchos perdieron la vida en la batalla. Los hombres del meridional libraron más batallas que ningún otro de los ejercitos que respondieron al llamado de Ichinén, perdiendo muchos valerosos soldados. La reina Lara fue la pérdida más sentida. Todos miraron entonces al que era por siempre, guardián real, pero Ichinén estaba aun preocupado por finalizar la guerra no por reinar.
Los demonios del caos, como última venganza, trajeron consigo a "la nada" un vacio que se tragaba todo. Solo gracias a la ayuda de varios hechiceros, entre ellos Enrika, Lacroix y Dollche, sumado a la voluntad de otros, como Ichinén, Anthony Mc Burton, Madame de La Cross y yo mismo; se pudo evitar que el mundo desapareciera.
La gran guerra contra los demonios del caos, lo convirtió en rey de Azaláys al romperse la linea de sucesión en Azaláys. Pero fue el pueblo de MItjaval el que intervino, y algunos nobles de honor como Madame de La Cross, los que le entregaron la corona de Mitjaval. Ichinén asumió como soberano de Mitjaval y Azaláys en conjunto, formandose así el actual Imperio. Muchos nobles de segunda linea, no se sintieron contentos con su coronación, pero pocas opciones tenían. La casa de Menkalinam tenía pleno derecho a reclamar el trono y además, el antiguo guardián real era el lider de hecho, por consenso popular. Fue bautizado y coronado por el papa Ray del Valle Neri.
Cinco años después, esta elección "plebeya" como la llamaron algunos insidiosos, demostró ser acertada. No solo el reino de Mitjaval y Azaláys se recuperaron. También se ayudó a los reinos del Meridional, el reino élfico de Galja y a la nueva tierra de Antumbra, en su organización y recuperación desde la gran guerra.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Relato de la gran guerra 1.

Por Nikko Shonin.
Extraído de las crónicas del Imperio:
Desde la explosión en el Oppidum se dio una crisis de anomalías y eventos extraños, esto fue relatado bajo el título de "relato del caos". Estos hechos culminaron con la destrucción de un artefacto que usaron para atraer y expulsar este mal, el Rubikon. La destrucción de este maligno objeto por parte de Ichinén, hizo desaparecer de este mundo a mi primo, el entonces guardián real de Azaláys y duque de Menkalinam. ¿Que fue de él en ese entonces? Nadie lo sabe. Una noche, un hombre lo encontró en medio del bosque un año después, de ese peregrino llamado Bastiasis, pocos datos se han registrado.
En principio, Ichinén no hablaba y parecía desorientado. En lo personal, solo me preocupaba que hubiera regresado. La antigua corte se había disgregado después de su aparente muerte. La sacerdotisa Mina desapareció sin dejar rastro, la condesa Enrika se mudó al norte en el nuevo reino oscuro que se formó en la antigua Azeroth. Sir Seiferín se encerró en su castillo, sumido en la desesperación. La reina de entonces, murió por esa época, algunos dicen que de pena. Mientras que los restantes miembros murieron o se fueron a otras tierras sin que se sepa su paradero actual.
Al volver Ichinén, el duque de Nascira sir Seiferín rompió su aislamiento. Ayudando a Ichinén al llevar un ejercito a Ungoliath. Donde se libró una batalla por la vida de Enrika. El tirano de entonces, planeaba asesinar a la antigua condesa con el objetivo de convertirla en otro ente más poderoso. Pese a que Ichinén no consiguió evitarlo, fue la propia Enrika la que tiempo después volvería a su estado anterior. En la batalla que se libró en esa ciudad ya desaparecida de la actual Antumbra, se libró una pelea como no sucedía hacía siglos. Que solo terminó cuando Ichinén la detuvo. Entre la multitud en lucha, hizo su aparición un anciano alquimista, salido de ninguna parte. Este hombre al tocar a Ichinén le traspasó una energía misteriosa que lo hizo elevarse en el cielo. Así, Ichinén detuvo la batalla. Pero muchos aseguran que en esos instantes en el cielo, mi primo tuvo atisbos del futuro. Según esta versión el sabía que fuerzas oscuras peores que las que se encontraban allí con él, se manifestaban en el reino de Taranis. Las fuerzas de los demonios del caos, provenientes de otra dimensión. La explosión del Oppidum, las anomalías de la realidad subsiguientes y el caos que habíamos vivido; solo eran la antesala a esos demonios que venían a destruir todo sin tomar prisioneros. La traición de algunos demonios de nuestro propio mundo, como Aller Morder que se subyugó a los invasores, crearon mucho daño para todo el continente. En esa batalla, el pérfido señor oscuro hirió de muerte a la reina Lara de Azaláys, siendo salvada por sir Seiferín, que dio su vida por la soberana.
La criatura llamada Sathanas que se cree, entrenó a Ichinén en las montañas muchos años antes de ser guardián de Azaláys, lo teletransportó al castillo de Anthurium, capital de Mitjaval. Ese reino, había perdido a sus soberanos, por un aparente accidente que costó la vida de la reina. Y el posterior suicidio del rey Arcturus debido a ello. Desde ese entonces, la anarquía se cernió sobre Mitjaval, nobles de segunda linea peleando entre si por la supremacía. Allí fue, donde se formó la "Orden del León" con miembros de diversos reinos, con la cual Ichinén llevó paz y tranquilidad al decaído reino. Posteriormente, Ichinén lanzó una proclama conocida como "Por la salvación de la humanidad". En ella, invitaba a unirse a todos los que deseaban expulsar a esas criaturas que solo deseaban matar todo lo vivo sin sentido ni razón. Aquello fue increible, vampiros y demonios de nuestro mundo respondieron, hombres lobos se unieron a las filas del ejercito. Gente de reinos distantes combatieron en conjunto, sin siquiera verse entre sí.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

6-Dai Ichinén, biografía no autorizada, por J. S. Mastropiero.

Capitulo 6: De como un duque se transformó en Emperador

¿Como se llega al poder siendo un duque de un reino aledaño a la tierra más poderosa? Bueno, el mundo y la coyuntura que se vivió en el año que Ichinén no estuvo lo preparó todo para su llegada. Según la genealogía de este noble. Desciende del rey Telumehtar Umbardacil, primer noble que tuvo algo que ver con ese reino. Uno de sus hijos, Alfrid I, fue el primer duque de Menkalinam. Una tierra de por si curiosa, una mixtura cultural, con un asentamiento de gente de ojos rasgados, los cuales se mezclaron con la población nativa, muchos creen que en masivas migraciones allende el mar, es el origen de estas gentes. Pero de donde especificamente? No se sabe. Parte de la familia del Emperador comparte esta herencia nipona. Como su primo, que es sumo prelado de la escuela budista Fuji. A la que curiosamente el profesaba también devoción, mucho antes de su conveniente conversión al cristianismo. Casi veinte generaciones después de ese rey que dio vida a este ducado, un heredero por esa linea toma el trono.
Seamos honestos, los nobles que quedaron luego de la desaparición del último rey castrum, no daban grandes atisbos de lograr algún bien. Fue el caos y los demonios lo que requirió de una figura salvadora. Que, oh casualmente, vino a ser nuestro afamado Ichinén. Heroe de la lucha contra el caos, el martir que se sacrificó. Toda una figura literaria, tanto que hace dudar de su veracidad. Los demonios del caos, surgidos en Taranis, provenientes de otra dimensión eran el enemigo perfecto para que el se trasnformara en el caudillo que todos seguirían y la bandera bajo la cual lucharían. Después de ser un heroe, volver como uno mítico y encima salvar a la humanidad. ¿Que menos podía exigir que formar un imperio? Al quedar vacante el trono de Azaláys, al abdicar la reina Lara y no dejando sucesión, el era directamente el sucesor. Pero no conforme con esto, ya ambicionaba de antes el trono de Mitjaval. Ordenando a los señores feudales que no lucharan entre si. Poniendo de nuevo las cosas en marcha. El apoyo del pueblo llano solo estaba al caer, después de maniobras como estas. Se convirtió en un líder por aclamación popular. Una nueva forma de elección que podriamos llamar "populismo". Estos últimos hechos suscitan muchas preguntas. ¿Hubo presiones sobre la reina Lara para que abdicara? ¿Era necesario tomar las dos coronas bajo su ala? ¿No existía cierto héroe de la Gran Guerra llamado Emmanuel Crowl que gobernaría en Azaláys? ¿Que pasó realmente entre Ichinén y Valois? ¿Que conversaron en el palacio del señor oscuro? Poco tiempo después, otra persona venida del más allá, mostraba cierta tendencia. Enrika se manifestaba y vencía a la entidad Niube, para luego derrocar al tirano Valois. ¿Ichinén no tuvo nada que ver en esto? Pero conveniente trato hicieron después, donde Mitjaval alimenta al reino de Antumbra y ellos se encargan de los presos políticos. ¿Hubo influencia de su conocida amante, la marquesa que no se sabe donde queda su marca? Esta mujer, ha sido un enigma y un incordio para el gran público. Actualmente gobierna junto con Enrika el reino oscuro. Pero antes, sucedieron otros hechos, que abordaremos en el capítulo siguiente.

martes, 22 de noviembre de 2011

5-Dai Ichinén, biografía no autorizada, por J. S. Mastropiero.

Capitulo 5: El regreso de Ichinén:

"Ichinén estuvo un año "desaparecido", para regresar luego, completamente cambiado. En un estado de mutismo y catatonia, por lo menos al principio. Fue encontrado por Bastiasis, un viajero que se encontraba de camino a las tierras reales. El duque desaparecido, regresó a un mundo muy distinto. El reino de Azeroth había dejado de existir, al ser tomado por el tirano Valois, era el primer paso para que el reino de Antumbra tomara forma. La reina de Azaláys que conocía había fallecido, siendo reemplazada por una nueva, de nombre Lara. Mucha de su gente cercana estaba desaparecida o muerta, y algunos otros en caminos peligrosos. Tal es el caso, de la condesa Enrika, que siguió al tirano Valois al reino que fundó sobre las ruinas de Azeroth, forjando una tierra oscura peor que la que se formó en Taranis previamente. Cuando Ichinén salió de su catatonia, recuperó su ducado y se fue en busca de la señora Enrika, pero el tirano Valois tenía planes poco claros para ella. En el proceso, fue asesinada y asimilada por una entidad llamada Niube. Como resultado de esta traición tanto para Enrika como para el visitante Ichinén, se libró una batalla campal. Quizá la más cruenta en siglos, una escaramuza que destrozó la ciudad de Ungoliath, donde el tirano Valois asesinó a muchos. Vampiros, hombres lobos, guerreros azalayanos y un sin fin de rarezas más, se enfrentaron entre si. Como resultado, la nueva reina fue herida y el duque de Nascira se sacrificó para sanarla, no queda claro como pero ocurrió. El duque Ichinén intentaba venga la muerte de la que consideraba su hermana. En el proceso conoció a la mujer con la que tendría la relación más peculiar de todo el continente, la marquesa Dollche Giska. Por iniciativa del regresado Sathanas, que deseaba terminar la tiranía de Valois en el reino oscuro, juntó a la marquesa con el duque, encerrandolos en una mazmorra del castillo de Anthurium. Todo un movimiento inteligente de este astuto ser. Al salir de esa mazmorra, el duque Ichinén se encontró con el estado en que estaba el reino de Mitjaval desde las épocas del caos y que el rey anterior, Arcturus I había muerto en circunstancias extrañas. Viendo que el reino se encontraba dividido, en conflicto de un puñado de nobles de segunda linea entre sí, mientras que el reino oscuro de Taranis se expandía por el continente. Los demonios del caos que salía del portal en el reino de Taranis habían tomado el poder y desplazado a los señores oscuros del larán que controlaban el reino. Ichinén decidió tomar cartas en el asunto y formó "La Orden del León" para combatir a estos demonios destructores de otra dimensión. Esto también fue relatado por el primo de Ichinén, en "Relato de la Gran Guerra". Pero lo que no se cuenta bien, es que Ichinén mantuvo una relación de amantes con la marquesa, quien sería en parte demonio. A diferencia de los que combatían, que no derivaban de Sathanas ya que venían de otro plano, los demonios de nuestro plano no deseaban la total y completa destrucción de todo lo vivo. Ya que sin los seres vivientes, ya no tendrían razón de existir. Esta mujer, Sathanas, no fueron las únicas extrañas compañías del nuevo líder de Mitjaval. Aquel que comenzó a reivindicar solapadamente su parte en la linea sucesoria al trono. Una de las primeras obras fue unificar el condado de Caerleon, separado de Mitjaval como en épocas antiguas y expulsar a los demonios del caos y sus esclavos taranos. Los taranos también combatieron desde adentro, al mando de Raegar el terrible. Cuando finalmente fueron expulsados todos los horrendos demonios, los taranos se cerraron por varios años a la gente del exterior. En tanto, Ichinén fue coronado Emperador, al unir los reinos de Mitjaval y Azaláys. ¿Pero como pudo ser posible? En el siguiente capitulo trataré este tema."

lunes, 21 de noviembre de 2011

El relato del caos 3.

Tercera y última parte del caos, previamente escrita al regreso de Ichinén, esto se completa con el "Relato de la gran guerra" donde se cuenta el regreso de Ichinén y su ascenso al trono de Mitjaval:
Uno de los momentos más tristes que recuerdo de mi vida y de toda la historia del reino fue la muerte de Ichinén. Pero su homenaje fue mil veces más torturante. Creo que mi alma se secó de tanto llorar. Nos reunimos todos en torno a una tumba simbólica, ya que debido a la explosión y derrumbe de la montaña no pudo recuperarse jamás su cuerpo. La reina se mantenía taciturna, pero todos sabían que era la que más sufría la perdida. La sacerdotisa Mina rezaba constantemente por el alma del guerrero muerto. Sus hermanos de armas se mantenían firmes en señal de respeto sin poder detener el rio de lágrimas que corría por sus mejillas. Hubo varios oradores, a mi también me tocó hablar, pero pronto no pude seguir, debido a la pena.
El que mejor hablo fue sir Nakarius:
"Desde que conocí a Ichinén, me sorprendió su temple y sus capacidades. Era una persona que se dedicaba a hacer sin esperar la felicitación. Los elogios y las censuras no eran capaces de detenerlo ni amilanarlo. Era el hombre más decidido que hubiera existido jamás. Su persistencia fue un ejemplo para todos. Era a la vez un recio general en la batalla y un alegre compañero para los buenos momentos. Los tormentos por los que pasó en múltiples batallas no lo habían quebrado, ni aun en esta última época, cuando era el final de todo; él se sintió vencido. Solo estaba preocupado por salvar al reino y su gente. Y finalmente lo hizo (Nakarius sintió en este punto como un nudo se le hacia en la garganta y el llanto le afloraba impidiéndole continuar) Te extrañaremos hermano, siempre te querremos."
Sir Lestat fue más conciso:
"Fue un honor conocer a una persona de tan impresionante carácter. Deseo que donde este, encuentre la paz que tanto merece, ya que él hizo todo por nosotros sin esperar nada a cambio."
Hubo otros que hablaron pero mi mente estaba en otro lado. Cuando fue mi turno, no supe bien como empezar.
"Ichinén.... fue un enigma para mi. ¿Quien era realmente el? Era un guerrero, algo que quizás no podía entender yo en mi condición de religioso. Era de mi familia, pero no teníamos tanto lazo como hubiera querido. A veces, incluso me parecía que yo no le caía del todo bien. Pero siempre me pareció alguien a tener respeto, una persona sagaz, alguien con quien encontrar cualquier solución. Su sentido práctico es algo de lo que carezco, y lo veo como cosa excepcional. Hubiera deseado decirle tantas cosas antes que se fuera, pero ahora siento que he perdido el tiempo. Nunca más podré decirle lo mucho que lo quiero y lo respeto. Adiós Ichinén, gran valiente guerrero de Azalays, protector por siempre del reino."
Seiferín cerró la oratoria:
"El duque de Menkalinam era un noble de alto espíritu, como jamás había visto en mi vida. Su compañerismo era algo que muchos deberían imitar, era humilde y respetuoso con los que no eran nobles incluso. Era duro hasta con sus amigos, para sacar lo mejor de ellos. Estaba imbuido de una misericordia que tenia la rudeza de un sensei y la calidez de un padre. Era un ser enigmático que carecía de deshonestidad. Jamás se ha visto nunca hombre tan excepcional. Su alma se quedó en el campo del honor, pero vive para siempre en nuestros corazones."
El funeral para un amigo terminó, con varios minutos de silencio por el que había sido nuestro protector hasta el final. Finalmente hubimos de retirarnos. Yo me volví al castillo Kaikán que me correspondía por herencia. Luego de varios días de soportar el vacio y la soledad que me inspiraban esas paredes, me recluí en el templo Nihonwa hasta ahora. Solo un enviado de la reina me quitó de mi meditación, para así poder dejar este relato, a las generaciones futuras. Que sepan estas que un hombre vivió y murió para que un reino se salvara. Ichinén, donde sea que estés, descansa en paz.
Nikko Shonin, segundo sumo prelado de la escuela Fuji.

domingo, 20 de noviembre de 2011

El relato del caos 2.

Segunda parte del relato del caos:
La guerra contra los demonios fue cruenta, muchos soldados valientes murieron en batalla. Finalmente, se ejecutó un plan desesperado que nadie creía que funcionaría, sacarían un artilugio mágico del templo Oppidum para usarlo de carnada contra las fuerzas del mal. A través del palantir fueron atraídos todos los demonios para combatir en las montañas de Menkalinam, en la base de un acantilado esperaba el guerrero Ichinén y un grupo de sus más leales hombres. Este artilugio se llamaba el "Rubikón", algo que había sido arrebatado a los demonios por nuestras fuerzas. El origen de este objeto y como llegó adonde estaba, es algo que solo Ichinén conocía, y que se lo ha llevado a la tumba. En el momento en que los demonios atacaban, los hombres se plantaron de cara a los monstruos para librar la batalla de sus vidas. Pero fue en ese momento donde todos pudieron observar como Ichinén hacia algo que los dejó helados. Comenzó a correr montaña arriba, mientras el dragón Wallmart planeaba en derredor. El joven dragón tocó tierra y el guerrero subió a su grupa. Alguno dudo en que el guardián real estuviera huyendo, pero con el Rubikon en la mano, pronto todos se dieron cuenta que quería que los demonios lo siguieran. Solo a él.
-Ichinén volvé, no pelees solo.-le gritaron todos.
Sir Nakarius y sir Lestat corrieron desesperados, tratando de seguirlo, pero igualar la velocidad de un dragón era para ellos imposible. Ichinén descendió del dragón en lo alto de un acantilado, todos pudieron ver como desenvainaba su espada y les plantaba cara a los demonios, con el Rubikón en la otra mano. Los demonios se congregaron juntos en torno al guardián, el dragón se alejó del lugar a una orden suya. Solo ante los demonios del Oppidum, Ichinén comenzó la pelea más sangrienta que yo hubiera presenciado jamás. Vi como herían a mi primo y cada herida suya la sentía como mía. Los guerreros azalayanos corrían como desesperados para socorrer al que era el líder de nuestras fuerzas. Las dos condesas de Mirzam, miraban llorando la escena, el rostro de Lestat, Seiferín y Nakarius era todo desesperación y frustración. La sacerdotisa Mina se había arrodillado en tierra y largado a llorar. En ese momento me invadió una gran sensación de final, una era terminaba, era el fin de todo lo conocido hasta ahora. ¿Que vendría después? No lo sabía.
Ichinén vio como se acercaban sus compañeros a donde él estaba.
-Váyanse, debo pelear con ellos yo solo.-gritó desde lo alto.
-No, no estás solo en esta lucha.-grito sir Lestat a voz en cuello.
Pero en ese instante fue cuando Ichinén lanzó al suelo el extraño artilugio y todos los demonios rugieron. Antes que estos pudieran abalanzarse sobre ese objeto que veían tan preciado, Ichinén tomó su espada y la clavó en tierra, sobre el Rubikón. Una luz salió disparada hacia el cielo y los demonios se vieron succionados hacia el objeto.
-Aléjense.-ordenó el guardián real.-Esto va a explotar y destruirá la montaña.-
-No, Ichinén, mi señor. No podés.-solicitó Nakarius.
-Es tarde para hacer nada, amigos, esta era mi responsabilidad y la cumpliré hasta el final. Siguió diciendo Ichinén.-Muero con el sentimiento del deber cumplido, con honor. Los quiero y fue un honor pelear junto a su lado.-
Los gritos de negación se propagaron por toda la tropa. Las dos condesas se largaron a llorar gritando, la guerrera Ichinén (la versión femenina que era la anomalía del que estaba sacrificándose por el reino) las llevó a la rastra. Yo levanté a la sacerdotisa Mina, mientras no podía evitar que se me llenaran los ojos de lágrimas. Me sentí muy desdichado, había tantas cosas que hubiera querido decirle a mi primo. Y ahora ya no podría hacerlo. Mientras corríamos por la montaña vimos como la luz del Rubikón crecía y crecía. En el cielo, todo lo maligno parecía succionado hacia el artilugio, desde todos los puntos más recónditos de Azalays. La montaña estalló y todos nos dimos vuelta a ver como el mundo que conocíamos se hacía pedazos junto con nuestro querido amigo. Ichinén había visto que no quedaba otra alternativa. En ese momento comprendí sus comentarios tan enigmáticos sobre como recaía sobre el todo el peso del reino, que era su responsabilidad. El sabía que tendría que hacer esto que ahora veíamos, no había otra manera, era inevitable.

sábado, 19 de noviembre de 2011

El relato del caos 1.

Extracto de las crónicas escritas por Nikko Shonin, solicitados por la reina Lara, previos a la gran guerra:
Hace tiempo que debí escribir esto, pero solo por orden real, he sido conminado a dejar plasmado para la posteridad lo que ha ocurrido en la corona de Azaláys. La actual reina se ha embarcado en una investigación sobre la historia azalayana. Mientras que yo me mantengo encerrado en el Kaikán, el castillo de Menkalinam de mi primo Ichinén. No muchos sabían que el mayor protector del reino, el que ahora es una leyenda nacional, era en verdad mi primo. Aunque siempre seguimos caminos diferentes y no somos lo que se dice los mejores amigos, siempre respeté sus decisiones y fundamentos. El era guerrero y yo religioso. Nada más diferente uno del otro.
Todo comenzó con una creciente actividad en el portal que se guardaba dentro del templo celta Oppidum, dirigido por la sacerdotisa Mina en el condado de Mirzam. La explosión que se desató un día fue una montaña de humo que pudo verse desde todos los rincones de nuestra tierra. Por allí, salieron los más grandes males que existen en el universo conocido. Los demonios más poderosos quedaron libres por Azaláys y varias cosas más también.
Sir Lestat, el mariscal del reino, fue enviado a investigar, mientras Ichinén seguía indagando sobre este fenómeno. El ya había ido desesperadamente al templo a ver qué había ocurrido. Allí encontró a la sacerdotisa desmayada. La desazón se apoderaba de ellos, sentían que habían fallado en proteger al mundo. Mientras las fuerzas más malignas de todo el imperio sonreían ante lo que ocurría en nuestra tierra.
Con el correr de los días, se fueron dando hechos inexplicables y sumamente extraños. Por ejemplo, apareció una extraña mujer que se llamaba y decía ser Ichinén la guardiana real de Azaláys. El único problema es que ya existía en versión masculina esta persona, mi primo. Nadie parecía conocerla. Como esta, hubo otras anomalías temporales que aparecieron. Gente que no existía, no podía existir o que directamente no debía existir. Algunos de los que habían existido aparecieron por múltiples lugares. Muchos son los relatos sobre aldeanos viendo ejércitos que tenían tres siglos de antigüedad. Los padres del Duque Seiferín que estaban muertos. También había aparecido un doble de la condesa Enrika de Mirzam. Un doble de Sakrono que jamás había dejado el reino de Azaláys y nunca se había convertido en guardián en Gaia. El recientemente muerto Volkmar Schwartz había aparecido, otro ser anómalo que nunca había dejado el reino, pero que era igual o más maligno del que conocíamos. Cuando sir Lestat llegó a investigar al Oppidum se encontró con varias diferentes versiones de la sacerdotisa Mina.
Posteriormente a esto, sin que ninguna de las anomalías desapareciera, se desataron catástrofes por todo el reino. Inundaciones en Mirzam, terremotos en Mira, incendios en Nascira, ataques de demonios en Menkalinam. Ichinén parecía cada vez más enloquecido con lo que ocurría. Mientras lo observaba, veía como un hombre cargaba sobre sus hombros todo el peso del universo y se culpaba por lo ocurrido. Esto fue lo que precipitó su final.

viernes, 18 de noviembre de 2011

4-Dai Ichinén, biografía no autorizada, por J. S. Mastropiero.

Capítulo 4: El caos y la muerte de Ichinén

El duque Ichinén, gestionó y arregló la alianza de los Cuatro Vientos. Una alianza de cuatro reinos: Azaláys, Azeroth, Aarhus y Taranis. Pese a que en Taranis goberanaban ciertos brujos oscuros, nada que ver con los laranzu o las leroni que hoy influencian al déspota. En aquel entonces era tan solo una monarquía como las demás, pero con ciertos poderes oscuros que regían, lo que luego derivo en peores consecuencias. Posteriormente, también recibió en asilo a un grupo de elfos. Mientras su gobierno avanzaba, nada parecía que podía empañar el futuro. Pero para termina con esos dos años de progreso y tranquilidad en el reino, algunas cosas comenzaron a cambiar. En primer lugar, un personaje muy importante para el reino regresó de viaje. El primo de Ichinén, Nikko Shonin, sumo prelado de la escuela budista Fuji. En principio se notó una tirantez entre los parientes, pero luego el monje demostró ser un factor invaluable en la vida posterior del duque.
Lamentablemente, no habría paz para el guerrero. El templo celta Oppidum, que custodiaba una puerta al inframundo, explotó. Liberando muchos demonios y males en el proceso. Lo que ocurrió luego y como se resolvió, fue relatado por el primo del duque Ichinén, en el conocido "Relato del caos".
En la batalla final, Ichinén se sacrificó para pelear contra los demonios el solo y atraerlos a la trampa. Como resultado, aparentemente murió en la explosión del artefacto llamado Rubik-on. Los funerales fueron emocionantes, "in corpus absentia", al no poder recuperar sus restos. Dice Nikko Shonin al respecto, en su citada obra: " Mientras corríamos por la montaña vimos como la luz del Rubikón crecía y crecía. En el cielo, todo lo maligno parecía succionado hacia el artilugio, desde todos los puntos más recónditos de Azalays. La montaña estalló y todos nos dimos vuelta a ver como el mundo que conocíamos se hacía pedazos junto con nuestro querido amigo."
Al parecer, también el guardián real fue succionado junto con todos los demonios. ¿Adonde fue? Es un enigma. ¿Como volvió? Menos lo sabemos aun.
Mientras, el tiempo seguia su curso, de esto habla Nikko Shonin: "La antigua corte se había disgregado después de su aparente muerte. La sacerdotisa Mina desapareció sin dejar rastro, la condesa Enrika se mudó al norte en el nuevo reino oscuro que se formó en la antigua Azeroth. Sir Seiferín se encerró en su castillo, sumido en la desesperación. La reina de entonces, murió por esa época, algunos dicen que de pena. Mientras que los restantes miembros murieron o se fueron a otras tierras sin que se sepa su paradero actual."
En siguientes entregas, seguiremos con lo ocurrido hace cinco años. La Gran Guerra y el ascenso al trono del Imperio por parte de Ichinén.

jueves, 17 de noviembre de 2011

3-Dai Ichinén, biografía no autorizada, por J. S. Mastropiero.

Capitulo 3: Guardián y duque de Azaláys

El recién nombrado duque instaura un Dojo de enseñanza, a la forma nipona, siendo felicitado en este sentido por el gran mago Serra de Gaia. En ese entonces, el cristianismo en Gaia no era tan poderoso como ahora, mucho ocurrió luego para que las cosas fueran como ahora. Pero no nos adelantemos.
Una de las primeras acciones del duque y guardián, fue forjar una alianza con el reino de Azeroth al norte. Reino con el que compartían un pasado común y con quien ya había tenido contacto en el pasado. Pero es en esta época cuando hace su aparición un personaje insidioso en escena, sir Volkmar Schwartz, mariscal de los mares. Este personaje sería un antagonista político del guardián real. Muchos aseguran que fue el propio Ichinén quien generó esa enemistad con el tal Volkmar, lo cual terminó en el exilio de este último. Aunque tan mal no le fue al ser expulsado de Azaláys, consiguió lugar en la corte de Edgion del Narê, rey de Adarshyn. Fue en la coronación de este soberano, donde Volkmar tomó contacto con este pueblo con el cual habitaría en el futuro. Pero antes que este mariscal tuviera sus cruces con el guardián real y sospechado amante de la reina, sirvió con dignidad, aparentemente.
Mientras tanto, la actividad más importante del reino se daba en el ámbito cultural, entre los muros de la Universidad de Mirzam. Condado dirigido por la señora Enrika, ahora soberana de Antumbra. El director de la universidad Sakrono de Laisha, fue nombrado por esta fecha, en cuanto a Mitjaval, el rey Artucturus contraía matrimonio con la dama Galadriel.
Dos viajes realizó el guardián real al reino de Azeroth. El primero debido a un conflicto que se suscitó entre los reinos de Aarhus y Adarshyn, que actualmente se encuentran unidos por Anthny Mc Burton en las Tierras Libres del Meridional. Esto dejó escrito el gran Serra Gen de Gaia:
"Insurrección del Príncipe de Adarshyn: Las malas políticas en la coordinación de las reglas llevaron al Principe de Adarshyn, Lord Eduardo de Windsor, a declarar la guerra a todos los reinos. Esta tensión produjo una preocupación entre los reyes y habitantes de las tierras, quienes trataron de persuadirlo a retractarse de sus palabras, sin embargo, su orgullo era muy alto para bajarle el perfil a algo que consideraba una afrenta."
Más tarde, este insurrecto rey fue vencido, encerrado y expulsado de su reino. Mientras Ichinén, preparaba maniobras en el reino mongol, una conjunción de tropas entre mongolas y azalayanas. Muchos creen que de este hecho, surge la guardia de elite conocida como los Dai Chi, pero se sabe que la idea estaba planteada de mucho tiempo antes.
Un hecho extraño en el comportamiento del duque de Menkalinam, es que siendo budista, buscaba más consejo en la sacerdotisa del templo celta, que en la del templo de la escuela budista Fuji. En muchas cartas y relatos, se mencionan dialogos completos con la sacerdotisa Mina del templo Oppidum. Un templo que debemos recordar, por lo que ocurrirá allí luego.
En tanto, Ichinén había creado dos cátedras en la mencionada Universidad de Mirzam, en conjunto con el señor Sakrono.
Días después de regresar de su primer estancia mencionada en Azeroth, se reveló que había un espía dentro del reino, más especificamente en el condado de Mirzam. De donde era el espía o que intenciones traía, no fue revelado jamás. Así como tampoco como llegaron a descubrirlo o que probaba su espionaje. Al parecer, quien lo descubrió fue la sacerdotisa Mina, quien por orden y maniobras del guardián real, fue capturado por la condesa Enrika. Quizás debido a estos hechos es que más tarde, el duque Ichinén deja sus cátedras de la universidad. Aunque por otro lado, muchos sospechan que algo más, interno tal vez, preocupaba al guardián real.
Otro evento diplomático se dio en el reino de Astur, la coronación de un nuevo soberano. En aquel entonces regía una casa cristiana, a la inversa del caso del reino de Gaia. Hoy, en Astur dirige un concejo de linajes, que nada tienen que ver con la fe cristiana.
El evento con el espía, parece que generó una diferencia de criterios entre los dos miembros de la corte azalayana, el mariscal Volkmar y el guardián real Ichinén. Los roces se fueron acrecentando, terminando de explotar cuando el mariscal comenzó a intrigar en contra de la reina. Se sabe que el guardián real lo expulsó del reino el mismo. El mariscal se retiró al norte, al reino de Adarshyn meridional. Casualmente, un embajador de ese reino, Lord Góronar de Los Lagos, visita a la corte azalayana. Es llamativo que se sabe que Goronar es otro con quien el guardián real Ichinén tuvo también roces.
Pese a lo que se podría creer debido a estos antecedentes, la diplomacia fue la premisa del guardián y duque Ichinén. En principio, trató un acercamiento con el reino de Desertus. Esta iniciativa, fue el primer intento de una alianza mucho más poderosa que Ichinén lograría más tarde. Se formó un concilio en principio, pero algo más preocupaba al guardián real. Las presiones del instigador Volkmar llegaron a un punto cúlmine. Así, este mariscal fue desterrado y deshonrado de sus cargos y títulos. La pelea continuó hasta el final. Según versiones oficiales, el tal Volkmar se iría del reino discretamente, pero expidió un comunicado. Hecho que no gustó al guardián real y solo logró avivar las llamas.
Olvidandose del mal trago con el mariscal problemático. Ichinén continuó sus tratativas para concertar alianzas. En esta ocasión, el nuevo lazo fue establecido con el reino de Aarhus, regido por Johnny Petas. Esta sería la alianza que se conocerá como "la de los Cuatro Vientos".